domingo, 12 de octubre de 2014

American way of life.

Bueno, pues aquí estoy otra semana más. Como siempre, siento la tardanza, es que siempre me olvido de que tengo este blog.

Voy a hacer una de esas cosas que siempre nos dicen que no hagamos en clase de lengua castellana: no voy a seguir el orden de los hechos. Sé que no debería, pero es que hay algo que creo que merece el primer lugar en esta entrada: ¡ayer estuve por primera vez en una limusina! Sí, una limusina del tamaño de mi salón. ¿Por qué? Una niña de mi instituto me invitó a su quinceañera. No os podéis imaginar la cara de mi host dad cuando vio la limusina aparcada a la entrada de la casa. Bueno, después de este pequeño paréntesis vamos a comenzar con las cosas americanas.

 Esta última semana ha sido una semana bastante ocupada, la verdad. Por fin he podido quedar con mi coordinadora local(muy maja, por cierto). Creo que estuve hablando con ella como 2 horas mientras comprábamos calcetines en una tienda de deportes. Además, una de mis profesoras del high school me ha presentado a una antigua alumna suya porque ``creía que encajábamos a la perfección´´. Pues bien, así ha sido. Quedamos ayer(sábado) para hablar  y llega con decir que ya me ha invitado como a 5 eventos en las próximas dos semanas.

Creo que fue el martes pasado, fui a un festival llamado el ''Pumpkin festival''. Para aquellos poco familiarizados con el inglés, en español sería algo así como ''la feria de la calabaza''. Estuve allí como dos horas sólo para ver las carrozas. La verdad es que fue increíble, había de todo. Payasos, gente disfrazada de animales, animadoras, jugadores de fútbol, la ''más guapa del pueblo''(con sus damas de compañía y todo), bandas de música, la calabaza más grande del pueblo (creedme, era grande)...


El viernes por la noche fui a otro partido de fútbol(americano,por supuesto). No os voy a mentir, no fue muy divertido, ya que no era en mi instituto y no conocía prácticamente a nadie. El viernes que viene he quedado con unos amigos para ir al partido de mi instituto así que me imagino que me lo pasaré mejor. De todas formas, no me arrepiento de haber ido al partido del viernes, porque era el partido de ``homecoming´´. Vaya, que estaban todos los estudiantes flipando y tirando cosas por el aire. Un espectáculo. Además, vi que vendían sudaderas y camisetas con el nombre del high school(algo que me encanta, porque demuestra el espíritu de equipo) pero yo no me compré ninguna porque no iba a quedar bien eso de ir a mi high school con una sudadera de un high school rival.

Algo me dice que esta semana va a ser bastante movidilla también, ya que voy a ir con mi host family y algunos amigos a un parque de atracciones llamado ``King's Dominion´´. Estoy un poco asustada porque a mi eso de las montañas rusas como que no me gusta demasiado, así que estoy intentando mentalizarme con la idea. Parece ser que el parque va a estar completamente decorado estilo Halloween (Ese día voy a quedarme sin voz de tanto gritar). No sé qué tiene aquí la gente con Halloween, pero es casi una obsesión. Ir a dar un paseo por mi vecindario se ha convertido en toda una aventura. Hay una casa en la que han montado un cementerio en el jardín (Sí, habéis leído bien, un cementerio). Otra casa a puesto un esqueleto de unos dos metros y medio en la entrada de la casa. Bueno, ya os hacéis una idea de cómo está mi vecindario ahora mismo. Y bueno, por ahora no hay mucho que contar. Otra vez más, perdonad la escasez de fotos, es debida a que las fotos las saco con el móvil y el blog lo escribo en el ordenador.






domingo, 21 de septiembre de 2014

High school, rutina y carrozas.

Siento no haber escrito en dos semanas, pero es que la semana pasada no trajo nada realmente interesante. Las clases continuaron, vinieron más exámenes(FUI LA ÚNICA A EN MI CLASE DE HISTORIA!), más trabajos...Nada interesante. Esta semana, por el contrario, fue algo más entretenida. El lunes empecé a ayudar en las clases de español y me encanta, porque a parte de ayudarles a ellos, las clases también me ayudan a mí con mi inglés. Eso por no mencionar de que conoces a más gente de tu edad, que siempre se agradece. Por otro lado, estaba decidida a ir al partido de mi high school que se celebra cada viernes, pero las cosas se torcieron un poco cuando me enteré de que esta vez no era en nuestro campo, sino en otro high school... Les conté esto a unos amigos y me propusieron ir a cenar fuera el viernes y quizá después ir al cine. No hubo tiempo para ir al cine, pero sí que fuimos a cenar, y me lo pasé muy bien. (Me encanta que la gente de mi edad pueda conducir, es lo mejor de todo). Tengo claro que iré al próximo partido que se celebre en nuestro campo. Además, una amiga de mi English class me ha dicho que puedo estar con ella y con sus amigos en el partido, así que mejor que mejor. Ah, y además esta semana nos apuntamos a los clubs. Yo me apunté al club multicultural porque lo organizó mi profesora favorita y la verdad es que tiene muy buena pinta. Nos ha dicho que vamos a hacer cenas, algún que otro viaje, y ¡una carroza! Resulta que en mi high school hay algo llamado ''the homecoming week'' que, obviamente, termina con el baile de homecoming. Pues ese día todos los clubs tenemos que desfilar con nuestras carrozas, y nosotros vamos a desfilar vestidos con los colores de nuestro país. Esa semana promete, porque parece ser que cada día tiene su tema y hay que ir vestido de forma original. Ojalá tuvieramos eso en España...
Por ahora, no mucho más. Estoy empezando a sumirme en la rutina del día a día y, aunque pueda sonar aburrido, es más interesante de lo que parece. Si pienso en qué estaba haciendo hace un año, no tiene nada que ver con lo que estoy haciendo ahora. No paro de preguntarme ''Si hace un año alguien me hubiera dicho que estaría aquí ahora mismo, ¿lo hubiera creído?'' La respuesta es un ''no'' rotundo, y eso es lo que me encanta de estar aquí, que todo ha cambiado una barbaridad en sólo un año.

CONTINUARÁAAAAAA...

domingo, 7 de septiembre de 2014

Clases y primer fin de semana libre.

El martes 2 de agosto comencé mis clases en el instituto americano. Desearía poder decir algo bueno de ese día, pero no tuvo nada. No comprendía la mecánica de la clase, no conocía a nadie, me perdí dos veces...un desastre. Después de clase empecé croos country, un deporte que consiste en correr por todos lados. El día siguiente tampoco fue mucho mejor, las clases seguían sin ser muy claras, tenía un que presentar un trabajo, un exámen al día siguiente, otro exámen el viernes y, para colmo, tuve que ir a una competición de croos country a pesar de que yo aún no corrí(vamos, aburrido a más no poder). El día siguiente, el jueves, fue genial. Conocía a gente con la que poder estar en el lunch, hice el exámen que fue facilisísimo(saqué un 100 :D), empecé a comprender la mecánica de las clases y por la tarde tuve práctica de cross(muy duro, pero aquí vale la pena por lo mal que se come). El viernes no se le quedó atrás. Hice el otro exámen, que era incluso más fácil que el del día anterior, conocí a más gente, me invitaron a un cumpleaños, me preguntaron si iba al partido de por la noche porque iba a ir todo el equipo(no fui, pero me encantó que me tuvieran en cuenta), fui al entrenamiento, conseguí móvil nuevo y por la noche no hice más que ver tele y hacer skypes(bueno, y también algunos deberes). 
Ayer, sábado 6 de septiembre, fue un día para recordar. Mis host parents me llevaron a un partido de fútbol, pero no un partido de fútbol cualquiera, uno de los de verdad, con el estadio, la afición, las pantallas, las 60 animadoras...Llegamos al lugar en cuestión hacia las 5 de la tarde. Allí nos estaba esperando la familia de mi host mother, a la que yo aún no conocía. Después de las presentaciones llegó el momento de la comida en la tienda que tenían montada. Todo fue increíble. El partido empezó a las 6 y, a base de mirar, empecé a comprender de qué iba la cosa. Disfruté el partido muchísimo más de lo que disfruto los partidos de fútbol europeo(creo que me estoy convirtiendo en una auténtica fan) yllegamos a casa como a las 11 de la noche. Al llegar, subí algunas fotos a mis redes sociales y me fui a dormir, porque estaba molida. Hoy, domingo, voy a salir a entrenar porque el miércoles tengo mi primera competición de cross country. Después me volveré a poner el pijama, me enseñarán a manejar Netflix y, ¿qué quereis que os diga?, aproveharé lo que me queda de domingo. Y aquí seguiré, viviendo otra vida en otro país con otra gente, y madurando un poquito más día tras día.





CONTINUAAAAAAARÁ...

Aviones, NY y llegada a ''casa''.

Me presento. Mi nombre es Laura y soy una estudiante de intercambio en North Carolina, EEUU. Comencé mi viaje el 26 de agosto de este año 2014 en el aeropuerto de mi ciudad natal, A Coruña. Allí, en el aeropuerto, se encontraba mi familia conmigo. La noche anterior había sido muy complicada y digamos que no había dormido ni 4 horas. Dieron las 12 de la mañana y el momento llegó. Me despedí de la gente a la que más quiero en el mundo y pasé el control de seguridad. Una hora y media después estaba en el avión que 8 horas más tarde aterrizaría en suelo americano. No os voy a mentir, a pesar de que el avión tenía tele, tienda a bordo y te daban una mantita roja monísima, el vuelo fue un suplicio. Bueno, el vuelo y las dos horas que lo siguieron en el aeropuerto de Nueva York.
En la ciudad que nunca duerme pasamos algo así como día y medio. Conocimos a un montón de gente maravillosa de todas partes del mundo, nos reímos de nuestros acentos, contamos historias, compartimos momentos y nos fuimos haciendo a la idea de que ya no estábamos en ese lugar al que llamábamos ''hogar''. En NY también hicimos algo de turismo, yendo a ver la Estatua de la Libertad en barco y visitando el Empire State Building. El segundo día de madrugada llegó el momento de las despedidas. Esa noche/mañana cada uno se fue al que sería su lugar de residencia durante el próximo año. A mí me tocó North Carolina, un estado situado en la costa este de los States. El momento de mayor ''miedo'' fue, para mí, cuando tuve que hacer escala en otro aeropuerto y encontrar el avión yo sóla.  Por suerte, mi gran sentido de la orientación(*ironía detectada*) fue capaz de encontrar la puerta de embarque un rato antes del despegue. Al llegar a mi destino final llegó la hora de recoger las maletas. Cuando lo conseguí, hazaña que también me llevó una media hora, me encontré con que no había nadie esperándome. Nadie, o eso creía yo, porque cuando me estaba acercando a la puerta de salida para buscar una cabina telefónica, me encontré con tres personas con un cartel en la mano que estaban mirando para el lado contrario a donde yo estaba. Efectivamente, eran mi host family(familia de acogida *aplausos*). Me puse delante de ellos para que me vieran y se quedaron de piedra. Me dijeron que esperaban que llegase por otra puerta y me dieron el cartel que ponía ''Bienvenida, Laura'' en rosa chillón. Me llevaron a casa y me dijeron que aunque sabían que estaba muy cansada, me querían llevar a un partido de fútbol americano en el instituto de mi host sister. Yo dije que sí, aunque me moría de sueño. La verdad sea dicha, el partido no me impresionó demasiado, pero me gustó mucho el espíritu de equipo de todo el instituto. (Antes de que me olvide, ese instituto es el instituto al que yo acudo, pero ver las instalaciones me dio una idea de cómo sería el mío).
A la llegada del partido me dieron la noticia de que nos íbamos de fin de semana a la playa. Mi host family tiene una caravana y un barquito, por lo que el fin de semana fue bastante completito. Playa, conocer gente, campo de caravanas con mini-conciertos de música, fuegos artificiales...paraíso. La verdad es que ese fin de semana fue muy bueno, y el lunes(labor day) no había clase, por lo que mejor que mejor.





CONTINUARÁ...